- Domingo, 17 de julio de 2016
- Edición impresa
"La Corrupción"
empieza por casa, su solución también.
Por Héctor Ghiretti - Profesor de Filosofía Social y Política.-
P ercepción distorsionada
Hace unas semanas tuve la oportunidad de asistir a una conferencia de Claudio X. González y M. Amparo Casar, responsables de Mexicanos contra la Corrupción, una asociación civil que promueve iniciativas de lucha contra ese mal que afecta profundamente tanto a México como a muchos otros países. Parten de dos convicciones fundamentales:
1. El combate a la corrupción no puede ser una línea de acción promovida sólo desde el Estado.
2. La corrupción excede los límites del sistema político, constituye un entramado de prácticas que se encuentran en todo el cuerpo social.
El acierto de estos presupuestos ha sido confirmado en la última iniciativa que han impulsado: la ley que establece un sistema de declaraciones juradas (patrimonial, de intereses, fiscal) para funcionarios y cargos políticos en ejercicio. Obtuvo un amplísimo apoyo en la ciudadanía, las instituciones y la opinión pública, pero chocó contra el rechazo corporativo de los poderes Legislativo y Ejecutivo de la Federación.
Casar explicó que los estudios sobre percepción de la corrupción mostraron lo que se conoce como disonancia cognitiva: “Tensión o disarmonía interna del sistema de ideas, creencias y emociones que percibe una persona al mantener al mismo tiempo dos pensamientos que están en conflicto, o por un comportamiento que entra en conflicto con sus creencias” (definición tomada de Wikipedia).
¿En qué consistía esta disonancia cognitiva? Los entrevistados coincidían en la idea de la generalización de prácticas corruptas pero excluían de ellas a su entorno familiar, vecinal y laboral. En el caso de la familia sólo un 4% reconocía incurrir en estas prácticas muy frecuentemente, un 13% de modo frecuente, un 33% raramente y un 43% decía no haberlo hecho nunca. La culpa de la corrupción siempre es del otro.
Al calor del hogar ... es imposible pretender que éstas nos gobiernen...
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http://www.losandes.com.ar/article/la-corrupcion-empieza-por-casa-su-solucion-tambien_____________________________________________________________________________
El cuerpo que tú eres
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Todos somos conscientes de que tenemos un cuerpo pero ¿tenemos realmente consciencia de nuestro cuerpo? A decir verdad la mayoría de los seres humanos lo conocen mal, lo rechazan, lo consideran como una máquina independiente de sus experiencias vitales y, sobre todo, ignoran la enorme cantidad de informaciones que les puede brindar y el gozo y la consciencia que les puede permitir experimentar.
Nuestro cuerpo es nuestra casa. Podemos cambiarnos de cuidad o de país pero, al igual que el caracol, siempre llevaremos nuestra casa con nosotros. Nuestro cuerpo es una realidad aprehensible, no se opone a la inteligencia, a los sentimientos ni al espíritu. Al contrario, los incluye y alberga. Esta es la razón por la que hay que conocerlo y liberarlo, porque TU CUERPO ERES TÚ y en tu camino de evolución son muchas las señales que, a través suyo, te vas brindando.
Todos tenemos un cuerpo al que hay que cuidar, alimentar, darle descanso e higienizar. Si está sano casi ni nos damos cuenta de su existencia y si está enfermo lo llevamos al especialista para que lo repare. Nos han enseñado a pensar que “el hígado funciona mal”, o que no tengo la culpa del estreñimiento que sufren mis intestinos. Este es el concepto del cuerpo que “TENEMOS”.
En cambio, el concepto del cuerpo que se “ES” representa al hombre como forma viva que está en el mundo. La expresión del cuerpo, movimientos, posturas, tensiones musculares, etc., es la expresión de todo lo que hemos vivido, manifestado y reprimido. Nuestras emociones, pensamientos y experiencias, tanto pasadas como presentes, se “encarnan” en el cuerpo y entonces éste refleja las medidas o modalidades por las que el hombre tiende a expresar o reprimir sus contenidos internos.
En nuestros cuerpos está escrita nuestra historia personal que ha producido fijaciones en nuestros músculos haciendo que muchos de ellos se acorten y se reduzca nuestra flexibilidad o se produzcan alteraciones posturales, o que otras partes se rodeen de tejido adiposo y se manifiesten deformaciones.
Pero para entender de forma adecuada la interrelación existente en el ser humano debemos recordar que somos una Unidad física-psíquica-energética-espiritual. La relación psico-somática ya es lo suficientemente conocida en occidente como para que insistamos en ella. Por lo tanto en este artículo nos centraremos en lo más inexplorado, puesto que si comprendemos mejor nuestro funcionamiento energético y prestamos más atención a nuestro desarrollo espiritual, nuestro cuerpo se irá transformando y podrá ser emisor y receptor de mensajes más sutiles.
Los seres humanos estamos inmersos en un Sistema energético dentro del cual nos interrelacionamos con otros seres humanos, con la Naturaleza y con el Cosmos. Cada uno de estos niveles tiene sus propias energías que denominaremos con nombres hindúes por ser los más conocidos. A la energía del hombre le llaman Kundalini, a la del Cosmos Prana y Fohat a la de la Naturaleza. Esta última incluye las energías de las plantas, del agua, de la tierra y en general de todos los elementos que nos rodean.
Aunque cada día que pasa vamos tomando más consciencia de nuestra realidad sutil y de las repercusiones que tiene sobre nuestra vida esta interrelación energética en la que vivimos, todavía hay mucho más por conocer. Estoy seguro que en los próximos años podremos verificar científicamente la existencia de nuestra realidad energética y esto hará cambiar muchos conceptos de la medicina y la psicología.
Los seres humanos nos relacionamos con las energías del entorno a través de los innumerables Chakras que ex isten en nuestro cuerpo. A los principales les llamamos también Bio Psico Generadores, porque tienen una relación con órganos y glándulas de nuestro cuerpo y con actitudes psicológicas. Los chakras tienen la función de alimentarnos de energías o radiaciones y de expulsar los residuos propios de todo sistema de alimentación.
Nuestro cuerpo está roderado por un campo energético, llamado normalmente Aura, y que tiene dimensiones variables dependiendo del estado bio-psico-espiritual de la persona. Esta aura tiene un fondo de colorido estable relacionado con los pensamientos y actitudes habituales del individio, y una zona inestable formada por residuos energéticos en tránsito hacia el exterior del cuerpo energético, estrías o manchas que manifiestan los pensamientos y emociones momentáneas de la persona y bloqueos energéticos (que también pueden ser intrasomáticos).
Estos bloqueos energéticos internos pueden producirse por una inadecuada circulación energética, como estudia y describe la acupuntura que tiene tratamientos muy eficaces para disolverlos. Los bloqueos externos son los que se producen, entre otras causas, por una descarga inadecuada de nuestros residuos energéticos o por enegías externas naturales que superaron la capacidad de defensa de nuestro campo áurico. Estos bloqueos pueden considerarse graves cuando obturan la entrada de alguno de nuestros chakras principales.
Para completar nuestro mapa humano nos falta considerar la existencia de un núcleo energético que está sobre nuestra cabeza, en la parte superior del aura y que ha recibido muchos nombres, por ejemplo: Yo Superior, Octavo Generador, Núcleo Esencial, etc. Este cento de consciencia es el que nos permite conectar con planos y realidades más sutiles y también mantiene una estrecha relación con nuestra realidad física que, por ejemplo, a través de una enfermedad puede avisarnos de un distanciamiento importande de nuestro impulso esencial.
Por lo tanto, al hablar del CUERPO QUE SE ES debemos tener en cuenta todos los factores bio-psico-energéticos-espirituales que le están influyendo y considerarlo como una importante vía de autoconocimiento y desarrollo personal.
Tomar consciencia del propio cuerpo significa abrir el acceso a la totalidad del ser, porque cuerpo y espíritu, lo físico y lo psíquico, incluso la fuerza y la debilidad, representan no la dualidad del Ser, sino su Unidad. Por eso hacemos nuestras las palabras de Rahner cuando dijo: “El cuerpo es la forma espacio temporal del espíritu”.
Gustavo Bertolotto – 1/9/1996
Director del Instituto Potencial Humano
Director del Instituto Potencial Humano
